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Caridad Herrera: Todo un palo de mujer

8 de Marzo de 2016 | 11:24 am | por Redacción

Esta es la maravillosa historia de Caridad Sobeida Herrera Valdez, mujer cubana que desde hace 35 años llegó a Venezuela con ganas de vivir, de los cuales en siete años le ha devuelto la vida a casi un centenar de chamos.

IMG_20150307_105201Con un “carramotico” como ella identifica una improvisada carrucha o carretilla, ella salía todos los días a la calle en búsqueda de algo pues tenía la responsabilidad de alimentar decenas de boquitas. “No se porqué lo empecé a hacer, no se porqué lo hago, pero es algo que simplemente está en mí”.

IMG_20150307_105448Luego de un torrencial aguacero que, según esta mujer de piel morena, delgada y de ojos aguarapaos recordó, dejó a muchos sin hogares, su casa se convirtió en la casa de hasta 80 entre niños y niñas.

 Jocosamente Caridad compara su vida como la historia del Arca de Noé, con la diferencia que, en vez de animales, ella cobija niños y actualmente hasta a los padres de estas criaturas. “Me di cuenta que era Papa Dios quien me estaba pidiendo que hiciera esto, y sin pataleo sencillamente lo empecé a hacer”.

 Su travesía como mamá adoptiva fue con un niño dominicano de seis años, que era rechazado por muchos por hiperactividad, mientras que la segunda es “Angela”, de 12 años de edad, quien aun permanece bajo su mirada protectora desde hace casi ocho años y es autista.

IMG_20150307_105443Esta guapachosa cubana relata entre la alegría y la tristeza historias como la de un jovencito de apenas seis añitos a quien libró de los yugos de las violaciones por sujetos inescrupulosos; actualmente ese inocente, oriundo del estado Táchira, estudia cuarto año de bachillerato, vive con sus padres biológicos, pero fue tanto su agradecimiento con su madre adoptiva y sus “hermanitos”, que ahora ve por ellos.

 Cuando llegó al país, Caridad reconoce y sin pena alguna que incursionó en el mundo oscuro de los delitos, hizo sinverguenzuras, fechorías, pero un día -como bien lo relata – cambió su estilo de vida y todo eso se lo debe a Cristo. “Yo conocí a Cristo borracha (…) por eso es que yo ayudo, porque a mi me ayudaron y quien me ayudó se llama Cristo, él me dijo que yo valía y eso es lo que yo le digo a todos”.

 Dos hijos biológicos son sus sagrados tesoros, una mujer a poco de obtener un título universitario en Mérida y un hombre soldador. “Cuando yo no tenía un entendimiento verdadero de qué era hacer lo bueno, yo decía que mi hija iba a ser prostituta como yo, pero ella me dijo: estás equivocada, pues yo seré una profesional y tú vas a ser alguien (…) y no se equivocó”.

 “Hasta que Dios quiera estaré al servicio de él y los niños; seguiré ayudando a los padres con problemas de adicción y todo aquel que necesite de mi, pues soy alguien que Dios utiliza para sus propósitos; no recibimos salario, pero no nos ha hecho falta”, resaltó.

 José Gustavo Herrera Valdez, hijo de Caridad, al hablar de su madre le invade un brillo inexplicable a su mirada. “En este país hay mucha maldad regada, y que mi mamá siembre un poco de lo que le ha dado a ella, es algo maravilloso”.

IMG_20150307_105207 La disciplina que aplica ante sus “hijos” es algo que José Gustavo admira de su madre. “Criar hijos no es fácil, y la disciplina no es fácil de poner, y lo importante que es para su educación”.

 Cada uno de los que viven en el entorno de Caridad tienen un hermosa historia que contar y su hijo no es la excepción. “Todos en la vida nos equivocamos, yo crecí sin mi padre y no por eso le guardo rencor; a veces la vida nos obliga a hacer cosas que no nos gusta, pero lo importante es reconocer y tener la capacidad de perdonar y de no juzgar por juzgar; es mucho más bonito sembrar amor que odio”.

 José Gustavo confesó que en su época de adolescente llegó a señalar a su madre y discriminarla, pero es algo que dejó en el pasado. “Cuando muchacho tomaba sus actitudes (las de Caridad) como de rebeldía, pero cuando fui creciendo fui madurando y reconocí que ella hizo cosas malas, pero a mi ya no me importa lo que pasó sino lo que estamos viviendo”.

 Para este joven de 26 años, y con más de metro 80 de estatura, Caridad Sobeida Herrera Valdez es simplemente…Caridad. Carmen Marín Pietri / Falcón.